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  • De las palabras del Papa

    Fototeca Jimmy Rosario, #1400979
    Carlos Arnal 1973 Coloreado 2022

    Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

    Se le atribuye al Papa Leon XIV haber dicho las siguientes palabras: «Soy peruano. Porque uno no es de donde nace…sino de donde entrega el alma…» Si hoy fuera mi último día, me sentiría confirmado en mis ideas por alguien tan importante en la realidad actual del universo que conocimos, aunque no sabía de ese sacerdote ni ese sacerdote sabe de mi y que ni siquiera profeso su religión de la que ha hecho su vida.

    Comoquiera, también se confirma que todos los seres humanos y en nuestro entorno estamos conectados en los pensamientos a veces más difíciles de entender por los que no han experimentado el alma colectiva. Mi primer libro individual, Historia de los vegabajeños: Ser vegabajeño es un sentimiento está repleto de ejemplos y de hechos relacionados a este vínculo.

    Nacido en los Estados Unidos, igual que nosotros, proviene de distintas nacionalidades y orígenes, lo que expuse en varias ocasiones anteriores y que reiteré el pasado 3 de mayo en el escrito ¿De donde vienen los vegabajeños?

    Se pudiera decir que si uno es niño o jóven de otro lugar y se desarrolla entre sus pares en Vega Baja generaría una afección por ser vegabajeño porque eso es lo que conoció y compartió, pero al igual que Leon XIV han venido personas de otros lugares que se consideran vegabajeños aunque no hayan nacido en Vega Baja.

    Ni Padilla, Fernández Juncos, nuestros últimos alcaldes, nuestros hijos ni nietos posiblemente nacieron fuera de Vega baja por distintas razones. Eso no definió su sentimiento ni gentilicio. Lo que lo hizo es una fuerza invisible, como la del Papa León XIV, que se crea por la fuerza de la interacción y las relaciones con personas del entorno.

    Casualmente en estos días reencontré uno de los negativos de Carlos Arnal, un vegabajeño nacido en Pinar del Río, Cuba, quien estuvo parte de su adultez en nuestra ciudad donde se integró a la fuerza del trabajo y en especial al servicio social a través de instituciones, muy amado por todos. Comparto con ustedes una de las últimas fotos que le tomó mi padre y una vez colorice la anterior donde aparece más jóven, se las publicaré. Es importante lo que se escribió en su obituario, porque nos concierne a todos.

    En la esquela del cubano Carlos Arnal se indicó que había nacido en la Cuba que no olvidaba, pero que se sentía vegabajeño.

    En todo esto, el amor es la fuerza que define esta unión.

  • Visión histórica general de la Iglesia Católica en Vega Baja

    Reproducción Papa Leon XIV por Thomas (Jimmy) Rosario Flores

    Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

    La Iglesia Católica de Vega Baja puede haber estado en nuestro pueblo antes de lo que la historia ha señalado. Descartemos que antes del descubrimiento y la colonización hubiera hecho presencia porque ninguna prueba hay de que antes de ese periodo de tiempo hubiese estado de alguna manera.

    Luego del descubrimiento, vino la colonización. Y cuando se inicia la colonización, los españoles, portadores de la fe y la empresa de evangelización fueron a muchos lugares e Puerto Rico. Vinieron a nuestro territorio, que aun no se llamaba Vega Baja y comenzaron a propagar el cristianismo entre los aborígenes, que eran residentes de Vega Baja. Aunque puede sonar a especulación histórica, hay evidencia de esa actividad.

    Mas tarde llegaron los que se apropiaron de las tierras, que en algún espacio de sus fincas tenían su lugar de adoración a Dios, Cristo y la Vírgen. Una de las mujeres en esas propiedades privadas, gestionó una actividad en honor de la Virgen del Rosario, lo que por casualidad o sin ella, es el nombre al cual se adscribe el establecimiento oficial de la Iglesia y el Pueblo en su fundación legal de 1794.

    La edificación de un templo de madera sirvió de base para eregir el majestuoso edificio que conocemos. Antes hubo que restaurarlo por causa de terremotos entre las décadas de 1860 y 1870 y luego en 1918. A ese templo en tiempos modernos se sumaron otros en distintos barrios en el Siglo XX.

    La Iglesia Católica ha generado asilos, conventos, escuelas y muchas actividades benéficas públicas. en nuestra ciudad. Se han investido sacerdotes localmente y algunos de los que han cargado la sotana han sido vegabajeños que han viajado por el mundo ofreciendo su servicio.

    La Iglesia no ha estado ajena de los vaivenes políticos. Antes estaba ligada oficialmente al gobierno español. Cuando los americanos tomaron a Puerto Rico en 1898, favorecedores de la tradición protestante, establecieron sus iglesias en lugares donde ya habían templos católicos, como Vega Baja, Manatí y Barceloneta, que adoptaron la de la organización llamada Iglesia Alianza Cristiana y Misionera.

    Aun las autoridades de gobierno local, aunque conocen la separación constitucional de la iglesia y el estado, se relacionan con la iglesia católica por oportunismo para ganar votos de sus adeptos y hasta aportan en especie y realizan actividades en conjunto.

    La Iglesia Católica en Vega Baja pertenece al Obispado de Arecibo y a la organización jerárquica del Colegio de Cardenales que preside el Papa, de nombre original alegado de Roberto Francisco Prevost Martínez, con nombre secular Robert Francis Prevost, desde hoy conocido como León XIV.

    Tenemos doble coincidencia con el nuevo Papa, su ciudadanía de Estados Unidos de América y su vínculo a Perú, una nación cuyo idioma español tenemos en común.

  • Prueba indubitada establece que el músico y compositor Juan Tizol Martínez nació en Vega Baja

    Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

    El amigo Francisco A. Siaca, quien reside fuera de Puerto Rico pero tiene su corazón en Vega Baja, tuvo la cortesía de enviarme varios documentos entre los cuales se encuentra el acta de nacimiento del músico Juan Tizol Martínez.

    Esta información acompaña el documento:

    «Encontré el certificado de nacimiento de Juan Tizol. Lo inscribieron como Vicente Tizol Martinez y nació en Vega Baja, Hijo de Gualberto Tizol Márquez, natural de San Juan, y de Manuela Martinez Lopez, natural de Vega Baja. Pienso que esto comprueba que “Juan” Tizol nació en Vega Baja. Fíjate que ambos padres comparecieron para inscribirlo y declaran que son solteros. El nombre del papa era Juan Gualberto Tizol Marquez».

    Este documento indubitado tiene fecha del 5 de febrero de mil novecientos y aparece rubricado por el Juez Municipal en Propiedad Tuilio Otero Ramírez y Don Pedro del Manzano y González. Tambien están las firmas del padre y la madre de Juan Vicente Tizol Martínez. Tulio Otero fue un vegabajeño de importancia quien también fue alcalde de Vega Baja y una calle en el pueblo lleva su nombre. Sobre Pedro del Manzano, conocí a un descendiente con el mismo nombre.

    Fuente:

    «Vega Baja, Puerto Rico, United States records,» images, FamilySearch (https://www.familysearch.org/ark:/61903/3:1:9Q97-YS6P-2S8… : May 6, 2025), image 375 of 2015; Puerto Rico. Directoria Registro Demografico. Image Group Number: 004494292 https://www.familysearch.org/ark:/61903/3:1:9Q97-YS6P-2S8…

    Agradecemos el hallazgo de tan importante documento que verifica sin duda alguna que el prestigioso músico de carácter internacional nació en nuestra ciudad.

  • Juan Tizol, ¿vegabajeño?

    Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

    Juan Vicente Tizol Martínez fue un extraordinario músico del Siglo XX. De acuerdo a los registros oficiales, aunque no del Registro Demográfico, nació en Vega Baja el 22 de enero de 1900, hijo de Juan Gualberto Tizol Márquez y Manuela Martínez y López. El nacimiento se ha puesto en duda por la familia de Tizol debido al desafecto que tenían a la madre del músico. Falleció el 23 de abril de 1984 en California.

    Se dice que ella era una dama que se dedicada tareas domésticas por alquiler en el hogar de la familia Tizol en el Viejo San Juan y los descendientes de la familia Tizol sostienen que no le precedía una buena reputación. De hecho, ya había engendrado una niña antes de que naciera Juan.

    En una nota que publicó el amigo Ariel Cardona, el cree que Juan Tizol fue primero y más conocido en su tiempo que Fernandito Alvarez, Roberto Sierra y Benito Martínez (Bad Bunny), por lo que debe incluirse en las personas más destacadas en la música mundial junto a los otros dos que mencioné en el escrito previo sobre los vegabajeños más prominentes del mundo. En dicho artículo solo quise mencionar los actuales, los de nuestro tiempo, por eso solo puse de referencia a Fernandito Alvarez, que tuvo una aceptación en España y toda hispanoamérica después de la Segunda Guerra Mundial. Roberto Sierra y Benido Martínez (Bad Bunny) son comtemporáneos.

    Anteriormente hemos defendido el orígen vegabajeño de Juan Tizol. Pero con él nos pasa como con la poeta Trina Padilla de Sanz y el ensayista José De Diego Padró. Ambos nacieron en Vega Baja, sus padres fueron unos vegabajeños indubitados, pero sus hijos se fueron muy temprano de nuestro pueblo para residir en otros municipios y eso les alivianó la chispa del gentilicio vegabajeño. Habiendo defendido el gentilicio múltiple por ser un sentimiento, creo que ellos nunca se desvincularon oficialmente de su orígen aunque manifestaran lealtad a otros lugares.

    Julio Meléndez, de hecho, aunque menciona a Trina Padilla en su libro biográfico-literario Literatura Vegabajeña prefirió excluirla porque alegadamente ella sentía ser arecibeña. En su caso, en realidad ella mantuvo una buena relación con los vegabajeños hasta su muerte, por carta, informaciones periodísticas y de manera presencial en muchas actividades.

    De Diego Padró dijo en una entrevista con el escritor Pedro Juan Soto que su vínculo con Vega Baja fue hasta los siete años cuando se mudó a San Juan, pero más adelante aparece una carta dirigida al Concejo Municipal solicitando una beca para estudios universitarios. Comoquiera, quedó Vega Baja más vinculada a su padre Pedro Regalado De Diego que a él.

    La controversia sobre si Juan Tizol Martínez es o no vegabajeño se ha dirimido en el programa radial «En tiempo de vinilos» donde el músico puertorriqueño, Humberto Ramírez, quien fue vecino de los Tizol en el Viejo San Juan, dijo que él había nacido en el seno de su familia en la Capital y no en Vega Baja, según le habían contado descendientes de Juan Tizol. Su madre era natural de Vega Baja. Uno de los conductores del programa, Luis Pabón Roca, sostiene que Tizol nació en nuestro pueblo.

    De mis búsquedas, surge del libro biográfico de Juan Tizol investigado y escrito por Basilio Serrano, Juan Tizol, His Caravan Through American Life and Culture que su orígen es de Vega Baja. Hay incluso una referencia a una fotografía donde aparece de niño haciendo su primera comunión en una iglesia obviamente católica donde el autor se pregunta si no es esa la Iglesia Nuestra Señora del Rosario de Vega Baja.

    Antes de su nacimiento, no solo había varias familias de apellido materno Martínez sino también al menos una con el apellido paterno Tizol. No es casualidad que dentro de los documentos del libro sobre la Historia de la Instrucción pública de Vega Baja 1814-1910, recopilado por Luis de la Rosa Martínez, apareciera un pariente de esa familia Tizol local como miembro de la banda escolar. Mi madre me indicaba que ella conocía a una familia Tizol que residía en Vega Baja en la década de 1940. Es posible que una investigación en los censos decenales pueda corroborar esa presencia.

  • Los vegabajeños más prominentes del mundo

    Por Thomas Jimmy Rosario Martínez

    Es corta la lista de los vegabajeños destacados en el planeta Tierra. Uno de ellos, es el puertorriqueño que ha roto los récords musicales en poco tiempo. Casualmente, el segundo es un compositor, también de música, que ha trazado una carrera sólida en los mejores y más reconocidos lugares y con los intérpretes más reputados del ambiente clásico.

    Benito y Roberto. De dos generaciones distintas pero del mismo pueblo de Vega Baja. Ambos, genuinos en su amor por su pueblo y por el orgullo que sienten de que la gente reconozcan que vinieron de aquí, han aprovechado su juventud para hacer un capital de trabajo y experiencia que es reconocido internacionalmente.

    Los dos son de buen carácter, de preocupaciones genuinas por mejorar su oferta musical. Uno de ellos es más joven que el otro, que ya de hecho, es un profesor de música retirado. Pero el buen amigo Roberto Sierra Enríquez no ha retirado su música de las atractivas carteleras en todo el mundo y Benito Martínez Ocasio solo se ha retirado para descansar pero siempre vuelve con unas nuevas propuestas interesantes y atractivas para sus fanáticos y seguidores.

    En un momento, el vegabajeño más conocido en el mundo musical fue Fernandito Alvarez, el creador del Trío Vegabajeño. Tal vez, Luis Muñoz Marín fue más famoso que él, pero el músico no era político ni el gobernador era vegabajeño.

    Con estos hechos, establecimos un ejemplo permanente. Cualquiera con la dedicación que han tenido estos dos buenos vegabajeños, puede también ubicarse en el panorama internacional y no tiene que ser precisamente en el mundo de la música.

    Celebremos la vida de Roberto y de Benito. Ha sido de bendición para este pueblo en una combinación entre ambos por más de seis décadas. Algún día habrá otro relevo generacional o un descolle de talento simultáneo. Lo que se confirma es que se puede, porque ya ni el cielo es el límite.

  • Inundaciones en el pasado y el presente, por Thomas Jimmy Rosario Martínez

    Hace unos días atrás, mencionábamos que las inundaciones son una de las calamidades que nos han ocurrido siempre al igual que las marejadas, tormentas, huracanes y de vez en cuando, tornados.

    Vega Baja es uno de los lugares donde más cuerpos de agua distintos tiene en Puerto Rico. Es también parte de una costa descendente que toda el agua que cae en la montaña corre por nuestro territorio desplazándose diagonalmente hacia el mar.

    Hay áreas como la laguna Chica que durante parte del año desaparece su caudal y luego se vuelve a llenar con las lluvias. En otras áreas, las cuencas se llenan y el excedente continúa su curso hacia otras áreas más bajas.

    En documentos del Siglo XIX era común encontrar que en estas situaciones no hubiera paso de y hacia Vega Baja cuando había inundaciones. Pero tampoco había paso por días y hasta por semanas entre el pueblo y sus barrios. Como no se dependía tanto de los productos que se traían de otros lados y nuestros vecinos se alimentaban de su entorno, no había tanta necesidad de que se restaurasen las vias pronto.

    Alrededor del barrio Pueblo se inundaba hasta la calle Tulio Otero, que es la primera desde el este, antes llamada Primera Avenida. En lo que se conoce hoy día como Brasilia, el terreno era pantanoso por la frecuencia del agua. El agua detenida junto a materia de deshecho vegetal y animal produjo las crisis del cólera que en aquellos tiempos se dramatizaba con el adjetivo de morbo, para significar la estela que dejaba en los cuerpos desencajados y decolorados que provoca esta enfermedad.

    Los muertos se depositaron en las afueras del pueblos, en lo que hoy son inmediaciones del Parque Atlético y casualmente, del Cementerio del Ojo de Agua.

    En las décadas de 1960 en adelante, el movimiento de terrenos para hacer las urbanizaciones de Vega Baja causaron varias inundaciones. Parece increíble, pero hasta el Alto de Cuba y la Calle Las Flores sufrieron el paso de aguas en exceso en las casas del lugar.

    En Vega Baja, hay inundaciones por varias razones. El agua de lluvia seguirá cayendo, no habrá canalización de las aguas porque eso es una medida descartada desde hace décadas y las marejadas provocarán también inundaciones costeras. La limpieza de los caños será hasta que se acabe el dinero o se dañen los equipos y la culpa los políticos se la echarán como hacen siempre, a la otredad.

    Hoy precisamente escuché al alcalde decir que no pudo ocuparse de unos afectados porque estaba trabajando salvando a otros. Y no se le puede culpar, los recursos no son infinitos.

    Defendernos de las inundaciones es un asunto individual, como hicieron la noche del viernes los vecinos de Jardines de Vega Baja, independientemente de la propaganda que se hace para que los habitantes se sientan seguros.

    Hay lugares que siempre se inundarán, por lo que la solución para no exponer vida y propiedad es buscar otro lugar para vivir. Recordemos que los parchos a veces tardan en llegar y requieren planificación, financiación y ejecución.

    En esta parte del mundo, el tiempo para hacer las cosas remediativas es el más laxo del Universo, así que todos debemos contar con el cacharro grande para cuando nos toque defendernos solos, sacar el agua de nuestras casas.

  • ¿De donde vinieron los antepasados de los vegabajeños?, por Thomas Jimmy Rosario Martínez

    La prehistoria particular de Vega Baja nos trajo prueba del homo sapiens perteneciente a los grupos nómadas que se asentaron en las Américas. Carlos M. Ayes Suárez claramente establece que de acuerdo a sus investigaciones provinieron de las tribus aruacas que llegaron por mar desde las américas y de manera conductual similar se describen nuestros aborígenes.

    Cuando en Puerto Rico comenzó la interacción entre españoles y aborígenes, como consecuencia de los viajes para la colonización desde España, la edad media estaba terminando.

    El propósito era por parte de la iglesia la «evangelización», o sea, cambiar de cultura religiosa a los aborígenes pero en realidad eran empresas comerciales y del estado buscando las riquezas de los metales utilizando como mano de obra principal a los que aquí residían.

    Aunque no se ha hecho estudios de los españoles que primero llegaron a nuestro territorio, por tradición oral y recuerdo se sabe que para el Siglo XIX comerciantes como los Sobrino y los Portela vinieron desde Cataluña.

    Los Cano llegaron desde Islas Canarias y establecieron el Hotel Las Canarias, los Alonso de Asturias (por eso el negocio se le llamó La Asturiana) y los dueños de la Guardesa y la Familia Portela provinieron de La Guardia, en la frontera con Portugal. Pablo Eguía Magureri es de Villaró, Vizcaya, Pais Vasco. La Familia Chaar-Tridas vino del Líbano y los V’soske de Michigan originales de Polonia.

    De Africa nos llegaron negros para la institución de la esclavitud en el Siglo XIX y del medio oriente en el último cuarto del Siglo XX, los que se integraron a la sociedad y son parte de nuestra herencia genética, social y muy particularmente, deportiva.

    En esta mirada retrospectiva solo hemos tratado a vuelo de pájaro las naciones de las cuales algunos vegabajeños provienen, personas que se asentaron en Vega Baja.

    No podemos olvidar que de distintos pueblos tambien viven y vivieron con nosotros muchos puertorriqueños, de distintas ascendencias nacionales, que también podemos considerar como vegabajeños.

  • Del polvo de las estrellas a los cambios del entorno vegabajeño, por Thomas Jimmy Rosario Martínez

    Cualquier historia en el planeta Tierra y aun en el Universo comienza con la formación de sus componentes. Carl Sagan, científico y escritor, hablaba de que nosotros y nuestro entorno, de manera infinita, fuimos creados de «polvo de las estrellas». En eso coincide con los relatos de la creación del mundo por Dios, especialmente cuando en Génesis, Capítulo 2, versículo 7, establece que el ser humano fue hecho del polvo de la tierra y que cuando su misión termine, regresarán sus componentes a su estado original. Así mismo, la Tierra se formó con el poder divino pero con materiales del Universo.

    Aunque tampoco hay registro histórico de la formación de la tierra delimitada que habitamos los vegabajeñs y que sabemos que es parte de una unidad que se llama Puerto Rico, es menester ojear la ciencia que nos describe este lugar con el cual nos identificamos. Presumimos que nuestra tierra se originó, como las demás, de una explosión volcánica submarina cuando en nuestro espacio solo existía el agua de mar. La acumulación de magma en nuestro sur creó las montañas con la materia que trajeron los vientos, la arena y los animales, convertida en piedra al desaparecer su humedad ante los rayos del sol y el declive natural de las aguas.

    Las aguas fueron desalinizándose naturalmente por la lluvia convirtiéndose en agua potable, evaporándose y por el proceso de purificación y destilación formó la cadena tributaria de manantiales, ríos, que llenaron los espacios de las quebradas, lagunas y reservorios de agua en nuestra región. De la parte norte de Vega Baja sabemos que ha tardado en secarse, por lo que existen los manantiales, caños, la Laguna Tortuguero y los ríos subterráneos que pasan por las cavidades del subsuelo. En su lugar, el mar al norte se ha ido acercando más a la costa por el proceso de las olas en sistemas atmosféricos y marinos.

    La naturaleza ha variado con el tiempo causando cambios y el ser humano también ha propiciado su modificación. En el pasado, nuestros habitantes se encontraron con inundaciones. A nuestra propia vista y experiencia, las inundaciones causaban la interrupción de las comunicaciones viales especialmente hacia el este de Puerto Rico. Por la montaña, los derrumbes también impedían el tránsito, por lo que nos quedábamos varados en Vega Baja. La superficie también se ha ha abierto en varias ocasiones, causando hundimientos de propiedades, carreteras y calles.

    Aguas infectadas trajeron al menos en dos ocasiones la enfermedad del cólera morbo. Un informe de investigación científica en el Siglo XIX señaló las causas y sus posibles soluciones. También, los vertederos públicos constituyeron una fuente de contaminación terrestre, acuática y aérea en varias instancias en nuestra historia, como cuando el tanquero de petróleo Ocean Eagle causó contaminación en nuestra Playa Puerto Nuevo y el área de Cibuco en 1968.

    La naturaleza también nos trae de tiempo en tiempo el alga conocida como sargazo. Esto es propio del Caribe y es un problema que afecta el baño de mar, la pesca y contamina cuando éste se descompone. Se ha hablado y no se hasta qué punto, se puede recoger y utilizarlo como fertilizante.

    No olvidemos los eventos de marejadas, como las de Semana Santa y las de «los muertos», entre marzo y abril y las otras en noviembre, cerca del Día de los Muertos el 2 de noviembre de cada año. También nos afecta los tornados, que raramente se presentan pero que han causado daños menores a la propiedad y las tormentas y huracanes, con el problema de los vientos e inundaciones destructivas que han afectado la vida y la propiedad de los vegabajeños.

    La naturaleza, es pues, el marco donde se desarrolla la historia vegabajeña. Como sabemos, el continuo cambio y el movimiento en sus distintas manifestaciones son parte de las experiencias de los vegabajeños.

  • Visión general de la historia vegabajeña, por Thomas Jimmy Rosario Martínez

    Sinopsis

    Todos podemos tener nuestra visión individual de lo que es o debe ser la historia Vegabajeña. Cada opinión debe ser producto del conjunto de su estudio por su pasado. las personas y personajes que la hayan intervenido y los sucesos que hayan acontecido.

    Hemos comenzado este escrito poniéndole un nombre que nos parece el más correcto, para que se entienda que estamos escribiendo historia vegabajeña. La razón es que no hay cómo confundir la nuestra con otras historias. Nuestro gentilicio es único en el mundo y por tiempo histórico y la frecuencia conque hemos usado el término vegabajeño, éste pertenece indudablemente a nosotros.

    Esta definición puede variar cuando decidimos lo que es de nuestra historia en particular, pero eso será el producto de cada historiador al señalar el tiempo que debe comprender el haber sido vegabajeño.

    ¿Cuándo se origina lo puramente vegabajeño? Tenemos nuestras sospechas; anteriormente hemos señalado varios hechos que nos parece que caben dentro de ese espacio de tiempo, pero solo con la prueba valorativa habremos de sostener cuándo y de qué manera comenzó a manifestarse el vegabajeñismo.

    No estamos aquí para señalar parámetros por lo que sabemos, sino exhortar al estudio y la búsqueda mediante la investigación sistemática de nuestro pasado. Lo que sí debemos insistir es las influencias que nos formaron.

    Lo vegabajeño tiene múltiples características para definirla, pero en realidad hay mucho que nació o se repitió proveniente de otras culturas, además de la puertorriqueña. Para decir de algunas de estas influencias, podemos incluir, porque está más que evidente, la presencia de todos los continentes del mundo, los idiomas, las costumbres y sus culturas.

    Y desde luego, el ácido desoxirribonucleico (ADN) nos señala, cuando hacemos consultas para buscar nuestra ascendencia genealógica enviamos la saliva, la mucosidad o un mechón de cabello, que nuestro pasado individual se origina en países y regiones hasta inimaginables por nosotros.

    Cuando en el mundo tangible del macrocosmo vamos al microcosmo, tratamos de encontrar los límites de nuestro territorio. A base de la documentación existente, Vega Baja fue parte de la región del Cebuco, llamada también Sebuco, Sibuco o como aparece escrito hoy día, Cibuco. En esta región donde estuvieron los primeros vegabajeños antes de la colonización y que de alguna manera interactuaron con los españoles, incluyendo al Gobernador y Capitán General Juan Ponce de León, a partir de su llegada física.

    Antes, sin embargo, hubo otros vegabajeños aborígenes que posiblemente se llamaron de otras maneras sin que el registro histórico los haya alcanzado, quienes dejaron bastante material arqueológico en la costa, el llano y las montañas en lo que conocemos como Vega Baja. Y después de la presencia del español hasta nuestros días hay la existencia de palabras y nombres que perduran en nuestro entorno, pertenecientes a sectores, comunidades , sectores y calles, en la flora y la fauna, con definiciones toponímicas y de otras clases que también han sido incluídas dentro de la historia puertorriqueña y caribeña.

    En los siglos siguientes, el visitante y el residente se adaptaron para adelantar su visión de gobernar y de participar en esta gobernación local, pero aun mas, de echar para adelante (o hacia atrás) el desarrollo individual o institucional de la vida que compartieron. El territorio se modificó de acuerdo a la necesidad o fuerza interna de los pobladores también por el interés de la nación que nos regía a cada momento y los sectores comerciales e industriales privados.

    Bajo los españoles, de ser parte de San Juan, fuimos parte de Arecibo, Manatí y del binomio La Vega y Las Vegas, compuesto por lo que más tarde constituyeron la división actual de Vega Baja y Vega Alta.

    Hasta aquí la parte material de nuestra historia. Pero hay otra historia más importante, que es la que nos llega por la vía cardiaca, por el corazón, que se manifiesta por el sentimiento. Ahí es donde está el resultado de nuestra vivencia.

    Tal vez ese sea el punto de partida para investigar los cimienzos de nuestra ideosincracia particular.